La Oficina de Servicios Climáticos de la Dirección Meteorológica de Chile informó que las lluvias caídas entre el 21 de mayo al 21 de junio generaron cambios significativos en el déficit hídrico de varias ciudades, acumulado de norte a sur, a partir del 1 de enero de 2020.
Al respecto, Raúl Cordero, académico Usach y experto en Cambio Climático, explicó que la baja en la contaminación atmosférica, producto de la pandemia y el incremento en las lluvias, “Es una feliz coincidencia, la contaminación atmosférica tiene una influencia muy limitada, prácticamente nula en las precipitaciones”.
El experto sostuvo que en Santiago, las precipitaciones alcanzan este año los 76 milímetros, algo de lo que no se tenía registro desde 2009. Durante todo el año pasado, las lluvias acumularon solo 80 milímetros, lo que para el investigador “Da para celebrar, había una amenaza muy real de desabastecimiento de agua para el próximo verano en Santiago. Ese fantasma de desabastecimiento se ha alejado”.
El académico destacó además, la alta cantidad de nieve generada durante las últimas tormentas, lo que puede afectar positivamente los niveles de los embalses en primavera.
Leer también

Defensoría de la Niñez alerta por entornos cada vez más violentos para menores...
Jueves 3 de abril de 2025

Ley Uber: Gobierno reingresó reglamento por tercera vez y espera su aprobación
Jueves 3 de abril de 2025

Dirección del Trabajo reconoce descanso adquirido en retail para Viernes Santo
Jueves 3 de abril de 2025