Click acá para ir directamente al contenido

Noticias

Automedicación en otoño: Los errores más comunes con el consumo de analgésicos, antibióticos y antigripales

Con la llegada de días de temperaturas cambiantes, aumentan los síntomas respiratorios y también una práctica riesgosa: usar medicamentos sin supervisión, lo que puede generar efectos adversos e incluso complicar diagnósticos.

  • Comparte
  • Disminuir tamaño de letra
  • Aumentar tamaño de letra
  • Diario Usach

  • Martes 31 de marzo de 2026 - 10:01

Con la llegada de abril y el cambio de clima, aumentan los cuadros respiratorios y crece también el uso de medicamentos sin supervisión médica, una práctica que especialistas advierten puede generar riesgos evitables para la salud.

Según explica Eric Acuña, jefe de carrera de Técnico en Farmacia de Santo Tomás Puente Alto, existen tres grupos de medicamentos donde se concentran los errores más comunes en esta época: analgésicos, antibióticos y antigripales. “Muchas personas recurren de inmediato a analgésicos frente al dolor corporal o molestias en la garganta, repitiendo tratamientos que ya usaron antes”, señala.

“El uso excesivo de fármacos como paracetamol o ibuprofeno puede provocar efectos adversos, especialmente en el hígado, los riñones y el sistema digestivo. En el caso de los antibióticos, su uso es aún más problemático porque son uno de los grupos de medicamentos peor utilizados. Muchas personas los consumen sin indicación médica o reutilizan tratamientos incompletos que guardan en sus casas”, indica Acuña.

Además, recalca que estos medicamentos no sirven para cuadros virales. “Los antibióticos no tratan enfermedades como el resfrío común o la influenza. Su mal uso contribuye directamente a la resistencia bacteriana, que hoy es un problema de salud pública”, explica.

Otro de los riesgos habituales es la combinación de medicamentos sin revisar su composición. “Si una persona toma un antigripal y además suma un analgésico, podría estar duplicando la dosis de paracetamol sin saberlo. Esta situación es especialmente delicada en adultos mayores, quienes suelen consumir varios medicamentos de forma simultánea, lo que aumenta el riesgo de interacciones y efectos no deseados”, agrega el experto.

Frente a este escenario, el llamado es a evitar la automedicación y consultar con un profesional de la salud ante síntomas persistentes, como fiebre prolongada, dificultad respiratoria o malestar que no mejora en pocos días. 

“No queremos enmascarar síntomas con fármacos, porque eso puede dificultar un diagnóstico adecuado. Para una recuperación efectiva, la orientación oportuna de un profesional de la salud es clave”, concluye.

Te puede interesar