Click acá para ir directamente al contenido

Actualidad

Congreso Futuro 2026: Cómo la electromovilidad rompió las barreras de seguridad y trabajo de las mujeres en el transporte público

La directora del Transporte Público Metropolitano, Paola Tapia, subrayó el crecimiento de las mujeres conductoras, que pasaron de 40 en los inicios de Transantiago a más de 2.300 en la actualidad.

  • Comparte
  • Disminuir tamaño de letra
  • Aumentar tamaño de letra
  • Diario Usach

  • Miércoles 14 de enero de 2026 - 16:02

La transición energética del transporte público metropolitano, la reducción significativa del ruido urbano y los desafíos pendientes en materia de equidad de género fueron los principales temas abordados por la directora de Transporte Público Metropolitano, Paula Tapia, durante su exposición en la tercera jornada del Congreso Futuro 2026.

En su presentación, Tapia destacó el impacto positivo que ha tenido la electromovilidad en el sistema Red, subrayando que la incorporación masiva de buses eléctricos ha permitido una disminución del 64% en la contaminación acústica en la Alameda, uno de los principales ejes de circulación de Santiago. “La electromovilidad no solo mejora la calidad del aire, sino también la calidad de vida de quienes habitan y transitan la ciudad”, señaló.

Uno de los focos centrales de su intervención fue la necesidad de avanzar hacia una movilidad del cuidado con perspectiva de género. Al analizar los datos desagregados de movilidad, la autoridad explicó que el 65,5% de los viajes realizados por mujeres en Santiago tiene como objetivo el cuidado de terceros, como niños, personas con discapacidad o adultos mayores, mientras que en los hombres predominan los viajes laborales.

“Tenemos que hacernos cargo de esa movilidad, con viajes más cortos y una mayor integración tarifaria”, afirmó Tapia, enfatizando que el diseño del transporte público no puede seguir respondiendo únicamente a una lógica productiva tradicional.

En ese sentido, recalcó que el 52% de las personas usuarias del transporte público son mujeres, muchas de las cuales han enfrentado históricamente situaciones de acoso. “En 2017, nueve de cada diez mujeres había sufrido acoso en el transporte público. Entonces, no nos puede dar lo mismo”, sostuvo, agregando que las políticas implementadas en los últimos años han buscado enfrentar este problema desde una mirada estructural.

“Nos hemos hecho cargo de frenar el acoso y de reconocer que quienes cuidan la ciudad son, mayoritariamente, las mujeres: mujeres mayores, niñas, cuidadoras”, añadió.

Otro de los avances destacados por la directora fue el aumento sostenido de la participación femenina en la conducción del transporte público. Tapia recordó que al inicio de Transantiago había apenas 40 mujeres al volante, cifra que hoy supera las 2.300 conductoras, lo que representa cerca del 12% del total.

“Durante años se instaló la idea de que ‘mujeres al volante, peligro constante’. Eso lo sepultamos. Decidimos incorporar más mujeres porque los estudios mostraban que conducen de forma más segura, generan mejor clima laboral y mayor empatía con las personas usuarias”, explicó.

Según Tapia, la experiencia demuestra que la inclusión de mujeres no solo tiene un impacto social, sino también mejora la eficiencia y la rentabilidad del sistema, especialmente en un contexto de modernización tecnológica como el que vive el transporte público en Chile.

Te puede interesar