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Crimen en colegio de Calama reabre crisis en colegios: 8 de cada 10 personas perciben violencia escolar

Estudio reveló, además, que apenas un 36,6% de las personas considera que los colegios son espacios seguros para niños y adolescentes, lo que refleja una pérdida de la función protectora que históricamente se le ha asignado a la escuela.

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  • Diario Usach

  • Lunes 30 de marzo de 2026 - 09:29

La violenta muerte de una inspectora al interior de un colegio en Calama volvió a instalar con fuerza una pregunta incómoda: ¿siguen siendo seguros los espacios educativos en Chile?

El hecho ocurrido el pasado viernes 27 de marzo, cuando un estudiante de 18 años atacó con un arma blanca a funcionarios y alumnos del establecimiento, causando la muerte de una inspectora de 59 años y dejando al menos cuatro personas heridas, reabrió las alarmas en medio de debates sobre seguridad escolar y la necesidad de instalar pórticos detectores de metales en los establecimientos.

Este caso no solo conmocionó al país, sino que también posicionó el tema de la violencia como urgencia que se venía postergando hace un tiempo, aun cuando investigaciones daban cuenta de la prioridad ciudadana.

Un reciente estudio del Observatorio Social de la Universidad del Alba, dependiente de la Facultad de Ciencias Sociales, reveló una alta preocupación ciudadana por el aumento de episodios de violencia en los colegios.

La investigación da cuenta que el 78,9% de los consultados (1.000 personas mayores de 18 años en 70 comunas del país) cree que la violencia entre estudiantes es frecuente o muy frecuente, destacando como formas más comunes la violencia psicológica, la física y el ciberacoso. Estos datos confirman que el problema trasciende las salas de clases y se extiende a entornos virtuales y comunitarios.

Además, otro de los hallazgos más relevantes es que apenas un 36,6% de las personas considera que los colegios son espacios seguros para niños y adolescentes, lo que refleja una pérdida de la función protectora que históricamente se le ha asignado a la escuela.

Además, un 52% considera que la violencia juvenil, en general, es “muy preocupante”, vinculándola principalmente a la falta de disciplina en el hogar, el consumo de drogas y alcohol, y la influencia de las redes sociales.

Estos resultados dialogan directamente con el impacto del caso de Calama, donde el ataque ocurrió en plena jornada escolar y dentro del recinto educativo, rompiendo uno de los principales supuestos del sistema: la seguridad del entorno escolar.

“La violencia escolar ha dejado de ser un hecho aislado para convertirse en un problema estructural que refleja tensiones en la familia, la comunidad y las redes sociales. Los resultados muestran que la ciudadanía ya no percibe la escuela como un espacio seguro, y eso es una alerta que no podemos ignorar si queremos preservar su rol formativo y protector”, explica Marcelo Estrella, académico del Observatorio Social, perteneciente a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad del Alba.

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