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Donación de sangre: Dónde hacerlo, requisitos y la necesidad de plasma que hay en Chile

En el país, el número de personas que asiste hasta algún centro asistencial para realizar este proceso fluctúa entre las 13 y las 17 por cada mil habitantes, un número bajo para los estándares internacionales. Manuel Lorca, académico de Ciencias Médicas de la Usach, clarifica los requisitos para aportar y recomienda hacerlo en el sistema público de Salud.

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  • Raúl Gutiérrez Velásquez

  • Miércoles 25 de marzo de 2026 - 16:03

Si bien el tema sobre la donación de sangre reflota cada vez que se levantan campañas para reunir plasma, hace algunos días, varios medios destacaron una información relativa a las prácticas de los Testigos de Jehová: por primera vez, desde su fundación en 1945, los fieles de esa organización religiosa podrán hacerse autotransfusiones de su propia sangre, algo que hasta poco tiempo tenían absolutamente prohibido debido su interpretación literal de algunos pasajes de la Biblia.

De esta manera, y gracias al cambio de su doctrina, dichas personas podrán someterse a operaciones programadas o procedimientos de urgencia sin cometer faltas a su credo por recibir su tejido conectivo líquido.

Eso se llama transfusión autóloga”, explica Manuel Lorca, médico anestesiólogo y académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago. “Esto consiste en extraer unos 500 ml de nuestra propia sangre (en algunos casos llega a ser un litro) y luego, todo eso se repone con volumen”. ¿Y para que se hace esto? “Para que en una cirugía de alto riesgo (o en cualquier otra circunstancia en la que se requiera transfusión, uno pueda tomar esa reserva de sangre para volver a colocársela a la persona”, indica.

El profesional aclara que esta es una práctica que se realiza hace bastante tiempo pero que ha resurgido en los medios debido a la determinación de los Testigos de Jehová. “Eso sí, es importante decir que este procedimiento no está excepto de complicaciones, ya que independientemente que la sangre se vuelva a trasfundir, esta se debe procesar mediante el uso de preservantes en las bolsas que guardan el plasma de las personas”.

Además, es común que una operación, en esos paciente se aplique la utilización de eritropoyetinas (hormonas producidas por los riñones para estimular la médula ósea para la producción de glóbulos rojos) o la aplicación de los cell saver (dispositivos que sirven para disminuir la pérdida de sangre en el campo quirúrgico).

LA IMPORTANCIA VITAL DE LAS TRANSFUSIONES SANGUÍNEAS 

El cambio de doctrina aplicado por los Testigos de Jehová reflotó la importancia que tienen las transfusiones de sangre en el ámbito de la salud chilena. Por ejemplo, las estadísticas indican que en el país existen entre 13 a 17 donantes por mil personas. “Esto, en estándares internacionales se considera bajo, ya que deberíamos tener al menos 20 por mil habitantes. Es decir, existe una brecha que va entre 3 a 7 donantes”, sostiene Lorca. 

El médico anestesista subraya que en las naciones desarrolladas, el número de donantes oscila entre los 30 a 25 donantes por mil habitantes. “Esto responde a una demanda tanto a los servicios de urgencia, como también, a los quirúrgicos”, aclara.

Volviendo a la realidad chilena, el académico de la Facultad de Ciencias Médicas explica que los interesados en donar sangre deben ser preferentemente personas que tengan entre 18 y 75 años; estar sanos (no tener enfermedades crónicas o infecciosas); no tener fiebre a la hora del procedimiento; pesar más de 50 kilos (debido a que una extracción de 500 ml puede generar problemas en la gente que tiene menos kilogramos); y haber tenido un descanso placentero de entre seis u ocho horas.

“Otro punto importante a considerar son las condiciones transitorias entre las que se encuentran los embarazos, las mujeres que se encuentran en periodo de postparto y quienes hayan tenido operaciones en menos de un mes de su intención de donar”, dice Manuel Lorca.

Las personas que son portadores de VIH (incluso si la carga viral es indetectable) no pueden ser donantes y quienes hayan tenido hepatitis B o C, tampoco. Solamente, sujetos con diagnóstico de hepatitis A, antes de los 12 años, están facultadas para hacerlo.

¿Qué pasa con los tatuajes y los piercings? “Pueden ser donantes después de tres meses de habérselos hecho”, indica el médico anestesista.

¿DÓNDE SE DONA SANGRE? 

En Chile, las donaciones pueden hacerse en cualquier hospital de la red pública y en los recintos de alta complejidad que cuenten con bancos de sangre. “Esto es de carácter voluntario y es importante recalcar que el plasma no se vende”, expresa Manuel Lorca.

Hay centros privados en los que también reciben donaciones, pero la recomendación es hacerlo en el sistema público porque son los que tienen más carencia de sangre”, complementa. Y en lo que respecto al tiempo, lo ideal es que las mujeres donen cada tres y los hombres cada cuatro donaciones.

¿Existen peligros en torno a este proceso? El académico explica que “hay cero riesgos” y dice que es posible que “algunos donantes presenten mareos (lipotimia) o se desmaye. Si bien, eso responde al 1% de los casos, la recomendación es llegar tras haber consumido alimentos unas cuatro horas antes”. Por lo mismo, nunca es apropiado ir en ayunas.

A esto se suman posibilidades mínimas de tener infecciones en los sitios de punción o hematomas. Pero, el profesional recalca que este es un proceso seguro. 

Para Lorca, en Chile “falta mucha, pero mucha, consciencia respecto a la donación de sangre. Hoy por hoy, el gran porcentaje de las personas que realizan sus aportes de plasma lo hacen por tener familiares o gente cercana con necesidades médicas, es decir lo hacen para cirugías o atenciones de urgencia”.

El médico anestesista subraya que “lo ideal sería que todos los donantes lo hicieran de manera altruista. Actualmente, en Chile, esto alcanza al 20% y el 30% de los colaboradores”. Y, por lo mismo, indica que deberían existir “campañas mucho más presentes, tanto a nivel hospitalario como público”, concluye.

 

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