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Encuesta Casen reveló que más de medio millón de personas con discapacidad viven en pobreza multidimensional en Chile

Si en 2022 el 13,5% de los pobres vivían con discapacidad, hoy son el 16,5% lo que corresponde a 572.923 personas. Desde Fundación Tacal advirtieron que la exclusión laboral sigue siendo la principal causa y llaman a un cambio urgente en la forma de formar, contratar y fiscalizar.

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  • Diario Usach

  • Martes 13 de enero de 2026 - 15:35

Los resultados de la Encuesta Casen 2024 confirmó que el porcentaje de personas que viven en pobreza multidimensional disminuyó del 20,5 a 17,2% en dos años, luego de realizar modificaciones posteriores a la medición en la Encuesta Casen 2022.

Sin embargo, a nivel país y basándose en la misma corrección realizada por el ejecutivo, el académico del Departamento de Economía de la Universidad de Santiago, Orlando Balboa, explica que “el porcentaje de personas con discapacidad aumentó de 13,6%- lo que correspondía a 531.962 personas-  a 16,5%, correspondiente a 572.923  personas en 2024. Es decir, 40.961 más de personas en pobreza viven con alguna discapacidad, lo que estadísticamente no es relevante, pero muestra que se mantiene".

Este porcentaje no se condice a la evolución que ha vivido la población sin discapacidad, donde según el Ministerio de Desarrollo Social hay 600.000 pobres menos que hace dos años. 

Balboa explica que “la pobreza multidimensional no se mide solo por ingresos. Considera carencias simultáneas en áreas clave para una vida digna, como educación, trabajo, salud, vivienda, seguridad social y redes de apoyo. En el caso de las personas con discapacidad, estos déficits se acumulan con mayor fuerza: menor escolaridad promedio, más dificultades para acceder a empleo formal, mayores tasas de desocupación, trayectorias laborales más inestables, entre otras”.

SIN EXCUSAS

Estos resultados no tienen excusa: no existe razón para que las personas con discapacidad sigan siendo igual de pobres que hace dos años cuando en el resto del país esto no sucede. El 2017 se creó la ley de inclusión precisamente para esto, pero menos del 40% de las organizaciones la cumple y el Estado no se hace cargo: no cumple y no fiscaliza”, señala Andrea Zondek, presidenta de Fundación Tacal. Para ella, “la pobreza multidimensional crece cuando el trabajo no llega, y en Chile las personas con discapacidad siguen estando fuera del mercado laboral, mientras no exista acceso real a empleo formal, la pobreza no se reduce, se profundiza”.

Según los datos de Casen, las personas en pobreza multidimensional presentan, además, mayores niveles de rezago educativo y menor participación laboral. En el caso de las personas con discapacidad, la exclusión del empleo sigue siendo uno de los factores más determinantes de su situación de vulnerabilidad.

Sin trabajo no hay autonomía, no hay independencia económica ni posibilidad de salir de la pobreza. El empleo no es solo un ingreso mensual, es dignidad y participación social”, afirma Zondek.

El académico del Departamento de Economía de la Universidad de Santiago concuerda con esta afirmación, “la contratación de personas con discapacidad no corresponde solo a razones económicas, sino también culturales. Falta fiscalización, sí, pero también formación a los ejecutivos, jefes de división del Estado y también incentivos. Para muchas empresas sale más conveniente pagar la deuda por incumplimiento o donar a una organización para cumplir con la ley, en vez de invertir en las modificaciones que muchas veces son necesarias para contratar a personas que viven en esta condición, como construcción de ramplas para silla de ruedas, equipos computacionales con relieve o sistema braile para personas ciegas, entre otras”.

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