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Hambre permanente, temblores y sudoración excesiva: Los síntomas y peligros de la hipoglucemia

Tito Pizarro, académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Usach, explica los riesgos que conlleva la disminución de la glicemia en la sangre, una situación que incluso puede llegar a la muerte.

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  • Raúl Gutiérrez Velásquez

  • Martes 31 de marzo de 2026 - 15:43

Hace pocos días, en varios medios de prensa, se informó el fallecimiento de Eduardo Cruz-Johnson (68), periodista e histórico lector de noticias en Televisión Nacional de Chile (medio de comunicación en el que trabajó entre los años 1980 y 2004) a raíz de una hipoglucemia.

El solo nombre de esta dolencia lleva a pensar en una vinculación, o derivación, de la diabetes. Según el sitio de la National Library of Medicine (Estados Unidos), esta afección “es una complicación frecuente en pacientes con la dolencia metabólica, principalmente con insulina, sulfonilurea o glinida”.

En conversación con Diario Usach, Tito Pizarro, experto en salud pública y académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago, explicó que “la hipoglucemia se produce cuando la glicemia (la concentración de azúcar en la sangre) baja más del valor fisiológico normal (menos de 70 mg/dl)”. 

El doctor detalló que los humanos tenemos un valor “bastante constante” de azúcar en la sangre y que ese número sube cada vez que nos alimentamos. “Ahí es donde actúa la insulina, la hormona que la hace bajar hasta llegar a rangos normales”, aclaró.

El profesional explicó que, cuando los niveles bajan, las personas comienzan a sentir hambre, comen y con eso, los números de la glicemia se vuelven a estabilizar. “Este es el mecanismo que tiene el cuerpo para funcionar y mantener los niveles de azúcar en la sangre”, aseguró.

La National Library of Medicine señaló que “los episodios de hipoglucemia se asocian a morbilidad física y psicológica y que el miedo a la enfermedad representa una barrera que dificulta la capacidad de los pacientes para lograr un buen control glucémico”. Por lo mismo, para su prevención, el organismo norteamericano indicó que “es fundamental “invertir un gran esfuerzo en la educación del paciente sobre los factores de riesgo (especialmente en quienes padecen diabetes tipo 1 y 2).

LOS RIESGOS DE LA HIPOGLUCEMIA 

Antes de hablar de los peligros que puede generar la hipoglucemia, Tito Pizarro enfatizó en los síntomas: “Al principio, las personas siempre tienen hambre. Y tras eso les vienen los temblores, la sudoración y, luego, una baja mayor del azúcar. Posteriormente, llega la confusión (pérdida de orientación) y, si la glucemia sigue bajando (a valores de 40, 30 o 20 mg/dl), los pacientes pueden llegar a la inconsciencia”.

Ese es un punto crítico ya que el profesional aseguró que, en ese estado, los afectados podrían convulsionar, y si eso se mantiene en el tiempo, llegar a la muerte cerebral. “El cerebro necesita azúcar para funcionar”, explicó el académico.

El mayor grupo de riesgo contempla a los individuos con diabetes, y en particular, aquellos que utilizan pastillas de insulina o la insulina. “La primera se utiliza para bajar el azúcar en la sangre y la segunda para su control”, expresó Pizarro.

El académico recalcó que la alimentación es importante, ya que si una persona que usa esos medicamentos tiene hambre al momento de consumirlos, le puede generar una baja en sus niveles de glicemia.

A su vez, el profesional hizo un llamado a quienes hacen ejercicios. “Los músculos absorben el azúcar de la sangre y eso puede disminuir sus niveles en la sangre”, afirmó.

“Por eso, a la gente que realizan estas actividades se les recomienda consumir soluciones que tengan azúcar. Además, lo ideal es que un nutricionista les prescriba cantidad específica de suero o de alimentos especiales”, complementó. 

Finalmente, Tito Pizarro recomendó a las personas que hacen dieta; a quienes se ejercitan de manera permanente y la gente que tiene una permanente sensación de hambre, nerviosismo, que sienten temblores y una sudoración excesiva, a que se realicen chequeos médicos para evitar mayores problemas de salud.

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