Click acá para ir directamente al contenido

Noticias

"Una mordedura no justifica automáticamente una eutanasia": Agrupaciones animalistas cuestionan actuar de Municipalidad de Colina en caso de perro comunitario

La acusación contra la Municipalidad de Colina pone de manifiesto la limitada capacidad de las comunas para albergar animales callejeros y la urgencia de establecer alianzas con refugios para dar una oportunidad de adopción a canes con problemas de conducta.

  • Comparte
  • Disminuir tamaño de letra
  • Aumentar tamaño de letra
  • Sebastián Seymour Tapia

  • Miércoles 14 de octubre de 2026 - 12:50

La organización Patitas Perrunas, además de otros colectivos animalistas, denunciaron a la Municipalidad de Colina y señalaron que habrían eutanasiado a un perro comunitario llamado "Rucio".

A través de sus redes sociales señalaron que “tras una denuncia por mordedura, la autoridad sanitaria decidió quitarle la vida (al can) en vez de darle una oportunidad”.

El refugio además cuestionó que no habrían contactado a ninguna organización que se encargue de animales callejeros. “Decenas de fundaciones habríamos movido cielo y tierra para hacernos cargo de él”, comunicó la fundación Patitas Perrunas.

En tanto, desde la Fundación Rescatando Patitas Chile cuestionaron el actuar de la Municipalidad y señalaron que "el Decreto N.º 1/2014 del Ministerio de Salud, en sus artículos 13 al 17, establece procedimientos específicos frente a animales mordedores, incluyendo evaluación sanitaria y observación cuando corresponde. Una mordedura no justifica automáticamente una eutanasia".

RESPUESTA DE LA MUNICIPALIDAD

La Muncipalidad de Colina emitió un comunicado en el que menciona "ante las múltiples consultas realizadas por vecinas y vecinos sobre la situación ocurrida la mañana de este martes 13 de octubre, que involucra a un ejemplar canino, detallamos el accionar de la Secretaría Regional Ministerial de Salud de la Región Metropolitana y la municipalidad: Tras denuncias por episodios de mordeduras en el sector —que dejaron a una persona herida y atendida en el SAR de Colina—, profesionales de la SEREMI de Salud evaluaron a los animales involucrados. En virtud de sus facultades legales, la SEREMI de Salud de la Región Metropolitana determinó e instruyó las medidas correspondientes".

Agregan que, "comprendemos la preocupación y el cariño hacia los animales, pero ante un riesgo para la seguridad de las personas, corresponde actuar estrictamente conforme a la normativa y a las determinaciones de la autoridad sanitaria. Reiteramos nuestro llamado a la tenencia responsable e instamos a acudir a un centro asistencial para denunciar oportunamente ante cualquier episodio de mordedura".

¿QUÉ SE PUDO HACER?

Paula Arredondo, médica veterinaria de la Universidad de Santiago (Usach) con experiencia laboral en municipalidades como Lo Prado y Paine, abordó con Diario Usach el funcionamiento de los municipios y la toma de decisiones en estos casos. 

Sobre la responsabilidad de los funcionarios, explicó que “a veces los trabajadores municipales son técnicos enviados a buscar a los animales producto de denuncias de personas, pero son los y las profesionales de la municipalidad quienes toman la determinación final, entonces, pudo también haber sido solo un exabrupto del funcionario municipal”.

Asimismo, Arredondo indicó que “si bien las municipalidades tampoco tienen la capacidad de hacerse cargo de los tantos animales sin hogar que hay”, el manejo de casos complejos debe contemplar alternativas previas antes de adoptar medidas drásticas.

En esa línea, la profesional detalló cuál debería ser el protocolo adecuado ante situaciones de mordeduras o problemas conductuales: “Lo ideal es que la municipalidad retire a los animales que están generando problemas con las personas, pero que les busquen un refugio o agrupación animalista que pueda colaborar en su reubicación (algo que también es difícil, pues la cantidad de animales en busca de hogar es tremenda) o tener un espacio de tránsito, en el cual darle un tiempo para ser tratado y mejorar sus problemas conductuales; en el fondo, darle una oportunidad”.

La veterinaria comentó que “desde mi perspectiva, lo que corresponde es dar un tiempo en el cual gestionar lo necesario para su mejora conductual y búsqueda de hogar, y si esto no es factible, según las capacidades de los recintos, considerar la eutanasia, pero solo si no se le encuentra hogar y no se puede soltar porque sus problemas conductuales no mejoran en el tiempo”.

Te puede interesar