Click acá para ir directamente al contenido

Noticias

Rock al Patio: La iniciativa que busca disminuir la violencia y fortalecer la convivencia escolar de niños, niñas y jóvenes

Desde 2019, la Fundación Música y Educación trabaja con establecimientos de distintas regiones del país para abordar problemas como la violencia escolar y la desafección educativa. A través de la conformación de bandas, talleres y distintos roles vinculados a la industria musical, el programa ha llegado a más de ochenta mil estudiantes y un centenar de comunidades educativas.

  • Comparte
  • Disminuir tamaño de letra
  • Aumentar tamaño de letra
  • Claudio Cortés Carvajal

  • Lunes 10 de agosto de 2026 - 17:33

Antes de que existieran las palabras, estaban los sonidos, los gestos y el ritmo. Desde sus orígenes, la música ha acompañado a la humanidad como una forma de comunicación y una herramienta para establecer vínculos. Esa capacidad ancestral, es la que busca recuperar Rock al Patio.

El programa, impulsado desde 2019 por la Fundación Música y Educación, trabaja con comunidades escolares de ocho regiones del país, utilizando la práctica musical como una herramienta para fortalecer la convivencia, disminuir la violencia y reconectar a niños, niñas y jóvenes con sus procesos educativos.

“La música es una de las herramientas más poderosas que tenemos para generar vínculos, fortalecer la convivencia y favorecer la adaptación como comunidad”, aseguró a Diario Usach Germán Torres, director ejecutivo de la organización.

La propuesta parte de la premisa de que todas las personas pueden participar de una experiencia colectiva, independientemente de sus conocimientos técnicos o habilidades con un instrumento. Germán explicó que la división entre “músicos” y “no músicos” responde principalmente a una concepción instalada en la cultura occidental.

Para nosotros lo importante es promover la participación. Para eso trabajamos con canto, percusión y otras prácticas en las actividades que realizamos y que no requieren conocimientos técnicos avanzados, pero que igualmente generan todos los beneficios que ofrece la práctica musical, tanto a nivel individual como colectivo”, explicó Torres.

Además, en el proceso se incorporan "roles paralelos", inspirados en la industria musical. “No solo participan quienes integran la banda, sino también estudiantes que asumen funciones como sonidistas, técnicos de escenario, diseñadores gráficos, fotógrafos o periodistas escolares. De esta manera, el beneficio alcanza a toda la comunidad educativa y no únicamente a quienes interpretan la música”, aseguró.

Para profundizar sobre cómo los riff de guitarra y la actitud del rock pueden potenciar el fortalecimiento de la convivencia y una mejor resolución de las problemáticas, Diario Usach conversó con Rodrigo Rojas, académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago, quien indicó que no existe evidencia suficiente para afirmar que este estilo musical genere mejores resultados en comparación con otros.

“Lo que sabemos es que la pertinencia cultural importa. La música popular puede acercar la escuela a los intereses, identidades y formas de expresión de los niños y jóvenes. En ese sentido, el valor del rock probablemente no esté en que tenga una propiedad especial para reducir la violencia, sino en su capacidad para convocar, generar identidad, permitir la creación colectiva y disminuir la distancia que algunos jóvenes experimentan respecto de la cultura escolar”, comentó el psicólogo.

MÚSICA Y CONSTRUCCIÓN DE VÍNCULOS

En febrero pasado, la Superintendencia de Educación presentó el Informe de denuncias ciudadanas ingresadas entre 2022 y 2025. El documento señala que el año pasado se registraron 22.680 denuncias, lo que representa un incremento del 18,7% respecto de 2024. El ámbito de convivencia educativa concentró 17.076 casos, lo que equivale al 75,3% del total, con un crecimiento del 22,2% en comparación con los doce meses anteriores.

Para Germán Torres, en términos de convivencia, nos encontramos en una emergencia educativa. Por este motivo, “es un imperativo que busquemos formas innovadoras para transformar la educación”, planteó. 

En esa línea, Rodrigo Rojas señaló que los conflictos o la desafección escolar no se relacionan únicamente con problemas individuales, los cuales se  resuelven mediante sanciones, reglamentos o derivaciones.

“También son fenómenos relacionales y comunitarios. Una escuela previene la violencia no solo cuando logra detener una conducta agresiva, sino también cuando aumenta las oportunidades para que sus estudiantes cooperen, participen, construyan vínculos y sean reconocidos”, detalló.

Por lo tanto, “las actividades artísticas, musicales, deportivas y culturales no deberían entenderse entonces únicamente como actividades complementarias o recreativas. Bien diseñadas, pueden constituirse en verdaderas estrategias de promoción del bienestar y la convivencia escolar, porque permiten intervenir precisamente sobre aquellos vínculos y experiencias cotidianas a partir de los cuales se construye una comunidad educativa”, afirmó.

MÁS DE CIEN COLEGIOS

Para la implementación de la iniciativa, la fundación trabaja con colegios municipales, establecimientos pertenecientes a los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP), particulares subvencionados y privados. El proceso comienza con un diagnóstico de las necesidades, desafíos y oportunidades de cada comunidad, a partir del cual se diseña una intervención basada en la música.

Desde los inicios de Rock al Patio hasta ahora, la organización ha trabajado con más de cien establecimientos de ocho regiones del país -Antogafasta, Valparaíso, O’higgins, Maule, Los Ríos, Los Lagos y Metropolitana-, beneficiando a más de cien mil estudiantes, capacitando a un centenar de profesores y apoyando la formación de cerca de una treintena de bandas escolares.

Parte de ese trabajo también se expresa en el Festival Nacional de Bandas Escolares, organizado junto a Balmaceda Arte Joven y el Teatro Nescafé de las Artes, que busca entregar un espacio de encuentro y visibilización a agrupaciones surgidas en los establecimientos.

Una de ellas es Metal Hazard, banda de thrash metal integrada por jóvenes de entre catorce y dieciocho años que participó y ganó la primera versión del certamen. Tras esa experiencia, la agrupación viajará este año a Europa para presentarse en el Sweden Metal Fest. Además de Suecia,  el grupo actuará en Noruega y Finlandia

"El desarrollo musical en nuestros estudiantes es motivo de orgullo para nosotros como país. Ojalá que más colegios miren con atención y también que el mundo vea con atención esto que se está haciendo aquí en Chile, puesto que no existen programas similares en el mundo”, destacó y concluyó German Torres. 

Te puede interesar