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Desesperanza, desmotivación y un estado de estrés crónico: Cómo impacta el pesimismo en las chilenas y chilenos

A partir de las cifras del último sondeo Cadem, donde un 58% de la población mira el futuro de Chile con negatividad, la psicóloga y académica Usach Isabel Puga, explica cómo la vulneración de la seguridad, el bolsillo y la confianza política termina provocando ansiedad intergeneracional y aislamiento social.

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  • Sebastián Seymour Tapia

  • Miércoles 29 de julio de 2026 - 12:14

Las perspectivas de los chilenos respecto al futuro del país tocaron su punto más bajo en diez años. Según los datos del sondeo de la encuesta Plaza Pública Cadem, un 58% de la población mira el futuro de Chile con pesimismo, marcando el registro más alto desde 2015. 

El deterioro de la confianza se distribuye en tres variables centrales. La seguridad ciudadana se posiciona como la mayor preocupación, con un 51% de encuestados que prevé un empeoramiento de la delincuencia en los próximos seis meses. En el plano institucional, un 50% anticipa un escenario político cada vez más complejo. 

Finalmente, la economía completa el diagnóstico, con un 43% de las personas proyectando una caída en la situación financiera nacional, frente a sólo un 21% que espera una mejora.

La cifra actual del 43% representa el punto más alto al comparar las mediciones de años anteriores frente a esta misma consulta. En registros pasados, la expectativa de un empeoramiento alcanzó un 30% en julio de 2016, luego cayó al 10% en julio de 2018 y anotó un 20% en agosto de 2019. Pese a que en mayo de 2023 subió al 34% y en enero de 2025 llegó al 36%, el resultado presente se sitúa como el peak más elevado de esta medición.

Con el fin de comprender el impacto, significado y factores que impactan negativamente en la vida de los chilenos y chilenas con respecto a su visión de futuro, Diario Usach conversó con Isabel Puga, psicóloga y académica Universidad de Santiago especialista en psicología y clínica salud mental.

Puga puntualiza que, presentados los datos de Cadem, se puede entender que las preocupaciones de los chilenos sobre el futuro del país representan una amenaza clara a las necesidades más comunes del ser humano: “La estabilidad económica ataca la seguridad de subsistencia, la delincuencia vulnera la integridad física, y la crisis política erosiona la confianza institucional y el sentido de orden”.

“Cuando la persona experimenta que no puede controlar lo que gasta, que salir a la calle representa un riesgo inminente y que las figuras de autoridad no ofrecen soluciones, se activa un patrón de sobrecarga de estrés acumulado prolongado”, señala la psicóloga, que considera estas variables como complementarias. 

Ante todo, Puga comenta que las preocupaciones principales del chileno promedio muestran que la situación no es pasajera, sino que representa un problema crónico que las políticas públicas no han sabido resolver: “Un 58% de pesimismo sostenido no refleja sólo una preocupación pasajera por la inflación. Indica que la población ha internalizado la idea de que haga lo que haga, el resultado no dependerá de su esfuerzo. Se ha roto el "pacto implícito" de movilidad social”.

Cuando las personas perciben reiteradamente que sus esfuerzos de adaptación son inútiles para corregir su trayectoria vital, la expectativa de logro se extingue. Se genera una alteración estructural en la capacidad psíquica de proyectar el futuro, derivando en un aplanamiento de las expectativas vitales y una resignación aprendida, que se traduce en un estado de desesperanza, en una baja en la motivación y consecuentemente un estado de estrés crónico”, afirma la académica. 

No hay que olvidar que este pesimismo también tiene efectos perceptibles y perjudiciales en el ánimo, señala la experta. "El deterioro de la tolerancia a la frustración, ansiedad intergeneracional, es decir, los niños perciben la vigilancia y alteración emocional de los padres, un aumento en el aislamiento social y contracción del apoyo mutuo y finalmente un desgastante en la capacidad de sentir compasión y empatía por los demás", concluye. 

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