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¿Tu gato no te hace caso? Cómo reprender a tu mascota de forma efectiva y sin estrés

Ana Francisca Soto, etóloga clínica y secretaria de la Colmevet y Paula Bravo Arredondo, médica veterinaria, entregaron recomendaciones para los dueños y realzaron la importancia del refuerzo positivo.

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  • Belén Muñoz B.

  • Jueves 30 de abril de 2026 - 12:13

Todos los amantes de gatos han visto cómo su tierno felino araña el sillón, rompe el mural, tira algún vaso al suelo o le destruye algo en la casa. Esto ocurre porque, aunque son domésticos, mantienen inherentes a su personalidad muchos rasgos de su naturaleza salvaje. 

Es por esta razón que es vital saber cómo actuar cuando queremos regañarlo o enseñarle que no debe perpetrar ciertos comportamientos en el hogar para que no los vuelva a repetir. 

Diario Usach conversó con Ana Francisca Soto, secretaria de la Comisión Nacional de Tenencia Responsable de Mascotas del Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet) y etóloga clínica y Paula Bravo Arredondo, médica veterinaria y encargada del área de control de animales domésticos y de plagas del departamento de Campus de la Usach, sobre cómo se debe reprender a tu gato de forma correcta.

De entrada, la académica Usach señaló que "lo primero es partir de la lógica de que son gatos, no humanos, por lo tanto no podemos esperar a que respondan a un castigo del mismo modo que un/a niño/a. Por lo mismo, al momento de corregir conductas en animales, es importante considerar los factores que lo llevan a comportarse de esa forma, pues es la modificación de los estímulos del entorno o de las consecuencias de su acción lo que finalmente modificará el comportamiento, no el castigo ni la negociación".

1. ¿SE DEBE REGAÑAR EN EL MOMENTO O HAY QUE DEJAR QUE PASE UN TIEMPO?

Ana Francisca Soto señaló que "desde el estudio del comportamiento, se ha demostrado que los gatos no comprenden el castigo diferido. Si se interviene, debe ser en el momento en que ocurre la conducta, pero no a través del regaño, sino mediante una interrupción suave y una redirección hacia una conducta apropiada. El foco no está en castigar, sino en enseñar". 

En tanto, Paula Bravo Arredondo afirmó que "no se trata de regañar, si no de identificar el origen de su conducta y modificarlo, lo que, por defecto, corregirá su conducta".

La académica Usach agregó que "en este sentido, "retarlos" puede no ejercer el efecto que esperamos y, referente específicamente a los gatos, estos suelen no responder bien a castigos, pues tienden a generar miedo o estrés, lo que puede empeorar la conducta. En este sentido, lo primero es identificar la causa. Para ello, ir a una consulta veterinaria es esencial, pues puede haber comportamientos que respondan a causas médicas, por ejemplo, orinar fuera del arenero puede deberse a cuadros de cistitis. Si se descarta un problema médico, entonces ya se puede dirigir la atención a modificaciones conductuales".

2.   ¿ES CORRECTO GRITARLES O ES MEJOR HACER UN APLAUSO O UN NO SECO?

La secretaria de Colmevet comentó que no es recomendable regañarlos agresivamente. "Los gritos o tonos intensos generan respuestas de estrés y miedo, lo que puede afectar el bienestar del gato y el vínculo con su tutor. Los gatos no aprenden por imposición verbal, sino por asociación. Es preferible utilizar señales neutras para interrumpir y luego guiar hacia la conducta deseada".

Misma opinión tiene Paula Bravo, quien indicó que "gritar, asustar, golpear, encerrar, nada de eso ayuda. Solo ejerce daño sobre el animal, generando más estrés y, por consecuencia, puede profundizar el comportamiento o desarrollar una nueva conducta indeseada".

3. SI ARAÑA EL SOFÁ, ¿CÓMO SE DEBE RETAR? ¿HAY QUE LLEVARLO DE INMEDIATO AL RASCADOR?  

La etóloga clínica planteó que "arañar es una conducta natural y necesaria para los gatos, les permite marcar territorio, estirar su musculatura y mantener sus uñas. Por lo tanto, no corresponde castigarla. Lo adecuado es ofrecer alternativas, como rascadores apropiados en textura y ubicación, y reforzar positivamente su uso. Muchas veces, ubicar el rascador cerca del objeto que están utilizando inicialmente facilita el aprendizaje".

Por otro lado, la médica veterinaria recomendó "sacar al gato del lugar en que está rascando en ese momento, para que deje de hacerlo, y luego ofrecerle un rascador más atractivo (altura, textura, ubicación)".

Bravo indicó que, además, se pueden adquirir productos repelentes, para aplicar en los lugares que no queremos que rasquen. "Por otra parte, se pueden cubrir los muebles y enseres con materiales que le dificulten arañar, o moverlos a lugares donde no pueda alcanzarlos. Por otro lado, enriquecer su ambiente con juguetes atractivos, además de dedicarle tiempo de juego, ayuda a evitar cuadros de estrés y ansiedad y, con ello, mantienen una conducta más tranquila en casa", aseguró. 

4.  ¿ES MEJOR APLICAR UN REFUERZO POSITIVO, POR EJEMPLO CARICIAS? 

Para Ana Francisca Soto es lo mejor forma de disciplinar a tu gato. "El refuerzo positivo es la herramienta más efectiva en la educación de gatos. Puede incluir caricias, juego, alimento o atención, dependiendo de lo que sea significativo para cada individuo. Es fundamental que el refuerzo sea contingente, es decir, que ocurra inmediatamente después de la conducta deseada", relató.

Por otro lado, la encargada del área de control de animales domésticos y de plagas del departamento de Campus de la Usach, detalló que "si es de los gatos que disfrutan las caricias, acariciarlos cuando hacen algo que está correcto puede ayudar. No obstante, hay algunos que no les gusta tanto el contacto físico; en este caso, se puede aplicar refuerzos positivos con comida o algún juego".

Eso sí, Bravo acotó que es importante que "el refuerzo positivo se aplique en el momento mismo de la conducta, para que exista la asociación conductual que esperamos, además de que se aplique siempre que actúe así, para reforzar e instalar este comportamiento". 

5.- JAMÁS GOLPEAR O CASTIGAR FÍSICAMENTE A TU FELINO

La etóloga clínica es enfática en señalar que, desde una perspectiva de bienestar animal, "nunca se deben utilizar castigos físicos, gritos, encierros como sanción ni métodos aversivos como mojar al gato. Estas prácticas no solo son ineficaces, sino que pueden generar miedo, ansiedad, agresividad o problemas conductuales más complejos".

6.  ¿CUESTA MUCHO EDUCAR A TU GATO PARA QUE NO ROMPA COSAS O ARAÑE?

Para Ana Francisca Soto se trata de "un proceso que requiere comprensión de la especie. Los gatos no buscan obedecer, sino satisfacer sus necesidades. Cuando el entorno no ofrece alternativas adecuadas, es esperable que utilicen los recursos disponibles, como muebles. Por eso, la educación en gatos implica principalmente adaptar el ambiente y reforzar conductas deseadas, más que corregir las no deseadas".

Una opinión muy parecida tiene Paula Bravo Arredondo, quien aseguró que "si somos consistentes con las acciones antes mencionadas -no retar, adaptar el espacio para las necesidades del gato, ser consistentes con los refuerzos positivos, enriquecer el medio con juguetes para reducir problemas de estrés, jugar con ellos a diario para evitar cuadros de ansiedad-no debiera ser difícil, solo hay que ser constantes y tener paciencia".

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