El percarbonato de sodio se ha convertido en uno de los ingredientes que más presencia está ganando en las rutinas de limpieza del hogar. Su popularidad se explica por una propiedad concreta: al entrar en contacto con agua, libera peróxido de hidrógeno y carbonato de sodio, una combinación que puede ayudar a blanquear textiles, remover determinadas manchas y combatir olores persistentes.
Aunque en redes sociales suele aparecer como una alternativa al cloro o bajo el nombre de “agua oxigenada en polvo”, se trata de un compuesto con características y usos específicos.
“Al disolverse en agua se descompone en peróxido de hidrógeno y carbonato de sodio. El peróxido de hidrógeno es un muy buen agente blanqueador por la liberación de oxígeno activo, mientras que el carbonato de sodio es una sal soluble en agua de alta alcalinidad que regula el pH y actúa como limpiador, potenciando el detergente”, explica Lorena Ramírez, jefa del Laboratorio de Investigación y Control de Calidad de Textiles y Cueros (Lictex) de la Universidad de Santiago.
Una de sus principales aplicaciones está relacionada con la recuperación de prendas blancas que han adquirido tonos amarillentos o grisáceos con el paso del tiempo. Su acción también puede resultar efectiva frente a manchas de origen orgánico, como las producidas por alimentos, té, café, sudor, sangre o pasto. Sin embargo, no todas las manchas responden de la misma manera.
“El percarbonato es más efectivo contra manchas orgánicas, no así sobre manchas de tintas, óxido, entre otras”, precisa Ramírez.
Además de la ropa blanca, puede utilizarse en determinados textiles que presentan olores persistentes, como toallas, ropa de cama o paños de cocina.
Desde “Mamá Limpiando”, Ignacio Affeld explica que otro de sus usos consiste en tratar textiles que aparentemente están limpios, pero que mantienen olores de humedad o comida después del lavado.

NO TODOS LOS TEXTILES SON APTOS
Uno de los puntos relevantes antes de utilizar este compuesto es conocer el tipo de fibra que se pretende tratar. Según la especialista de Lictex-USACH, el percarbonato funciona en general en numerosos textiles, pero debe evitarse en fibras de origen animal, debido a que pueden verse afectadas por su acción química.
Entre ellas se encuentran la lana, la seda, el cuero y otros materiales de origen animal. Por eso, antes de aplicar cualquier preparación, es recomendable revisar la composición de la prenda y, especialmente cuando se trata de textiles delicados o de color, realizar una prueba en una zona poco visible.
Lorena Ramírez recomienda preparar la solución justo antes de utilizarla y diluir el producto en agua tibia, entre 30 y 40 °C. La cantidad de agua dependerá del método escogido: puede utilizarse para preparar un baño en el que se sumerja la prenda o para elaborar una pasta que se aplique directamente sobre una zona determinada.
El tiempo de remojo también dependerá de la intensidad de la mancha o del amarillamiento. La especialista señala un rango que puede ir aproximadamente desde 20 minutos hasta cuatro horas.
La recomendación, en cualquier caso, es evitar asumir que una mayor cantidad de producto o un tiempo de exposición más prolongado necesariamente entregará mejores resultados.
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