El Presidente José Antonio Kast lamentó la muerte del sargento segundo de Carabineros Jaime Urrea, baleado con una escopeta en medio de un procedimiento policial por violencia machista en Quilleco, en la Eegión de Biobío, en el sur del país.
"Fueron 18 años al servicio de Chile y protegiendo a los chilenos. Todo mi apoyo a su familia y a Carabineros de Chile. Que caiga todo el peso de la ley sobre el asesino", publicó el mandatario en su cuenta de X.
Según antecedentes preliminares, la noche del domingo Urrea se desplazó juntos a otros integrantes de la dotación del Retén Canteras, dependiente de la 1ª Comisaría de Los Ángeles, hasta un domicilio que emitió una denuncia por violencia intrafamiliar.
Tras llegar al lugar, ubicado a unos 540 kilómetros al sur de Santiago, el sujeto denunciado por agresiones habría extraído y accionado una escopeta contra el funcionario policial, provocándole severas heridas que le causaron la muerte luego de ser trasladado a un centro asistencial cercano.
El autor del disparo fue reducido y arrestado por agentes policiales que también estaban en el lugar.
"Nos duele cada vez que cae un carabinero, sobre todo cuando estamos enfocados en recuperar la seguridad", señaló el mandatario esta mañana en una actividad.
Urrea es el quinto efectivo de Carabineros que muere desde que Kast asumió la Presidencia en marzo pasado.
El último había sido el cabo segundo Cristopher Aguilera a fines de septiembre y llevó al Gobierno a abrirse a replantear los términos de su polémica reforma de seguridad enviada al Congreso para llegar a un consenso con la oposición.
