Click acá para ir directamente al contenido

Noticias

Mordeduras de araña dejaron 76 fallecidos en Chile en dos décadas

Atacama, Antofagasta y Coquimbo lideran las cifras de mortalidad. Desde el ISP advierten que el cambio climático podría favorecer la expansión de estas especies hacia nuevas zonas del país.

  • Comparte
  • Disminuir tamaño de letra
  • Aumentar tamaño de letra
  • Diario Usach

  • Viernes 6 de noviembre de 2026 - 08:07

Un total de 76 personas fallecieron en Chile a causa de mordeduras de araña entre 2002 y 2023. Así lo revelan las estadísticas del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud, que identifican a las regiones de Atacama, Antofagasta y Coquimbo como las que concentran los mayores índices de mortalidad durante ese periodo.

El análisis de la Unidad de Vigilancia Sanitaria del Instituto de Salud Pública (ISP) muestra que las víctimas se distribuyeron de manera relativamente equitativa entre hombres y mujeres: 40 fallecidos corresponden al género masculino y 36 al femenino. La cifra representa una tasa promedio nacional de 0,20 muertes por millón de habitantes.

La magnitud de estos registros también destaca al compararlos con otros accidentes provocados por animales venenosos. Durante los mismos 21 años, las muertes asociadas a mordeduras de araña superaron ampliamente a las ocasionadas por otros artrópodos, como abejas, avispas y hormigas, que sumaron 28 fallecimientos. En tanto, otros animales venenosos estuvieron relacionados con siete decesos.

Aunque no existe una estadística nacional pública y consolidada sobre mordeduras de araña para el periodo 2023-2026, los antecedentes disponibles muestran una señal de alerta. De acuerdo con los registros del Centro de Información Toxicológica de la Pontificia Universidad Católica de Chile (CITUC), los incidentes reportados aumentaron un 53,1% entre 2023 y 2024.

Este escenario adquiere relevancia de cara a la temporada estival, cuando las condiciones ambientales pueden favorecer una mayor actividad de algunas especies. Entre las de mayor preocupación sanitaria en Chile se encuentran la araña de rincón (Loxosceles laeta) y la araña del trigo, cuyas mordeduras pueden provocar distintas complicaciones.

La primera está presente principalmente en ambientes urbanos y su veneno puede ocasionar cuadros graves que requieren atención médica oportuna. La segunda habita con mayor frecuencia en sectores rurales y su mordedura puede provocar dolor intenso, espasmos musculares, hipertensión y taquicardia.

CAMBIO CLIMÁTICO

Las condiciones ambientales también inciden en la actividad y distribución de estas especies. En el caso de la araña de rincón, su actividad aumenta cuando las temperaturas superan los 20 °C, con condiciones especialmente favorables entre los 20 y 30 °C. Además, el veneno de las hembras presenta una mayor potencia que el de los machos.

La jefa del Subdepartamento de Producción del ISP, Claudia López, advierte que el cambio climático puede favorecer la expansión territorial de estas arañas, especialmente por el aumento de las temperaturas y los procesos de desertificación.

En ese sentido, explica que “el aumento de la temperatura global y la desertificación favorecen que estas arañas extiendan su rango geográfico hacia nuevas zonas en busca de ambientes secos y cálidos, incluyendo el sur del país”.

La posibilidad de que estas especies amplíen su presencia territorial refuerza la importancia de adoptar medidas preventivas, especialmente durante los meses de mayor actividad.

PREVENCIÓN

Desde el Instituto de Salud Pública entregan una serie de recomendaciones para reducir el riesgo de contacto con arañas en los hogares y otros espacios:

Mantener la educación sanitaria y conocer las características de las especies de importancia médica.

Realizar limpieza profunda y frecuente en las viviendas.

Revisar y sacudir la ropa y el calzado antes de utilizarlos.

Limpiar periódicamente grietas, rincones y espacios de difícil acceso, utilizando guantes de protección.

Mantener una adecuada higiene ambiental y realizar control de plagas.

Preservar la presencia de la araña tigre, depredadora natural de la araña de rincón.

Recurrir a especialistas para el uso de aracnicidas en lugares con alta infestación.

Te puede interesar