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No es falta de empatía o burla: Por qué es imposible controlar la risa nerviosa

Francisca Jaque, psicóloga y académica de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago. De entrada, señaló que "la risa nerviosa no significa necesariamente alegría, burla o falta de empatía".

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  • Belén Muñoz B.

  • Viernes 3 de julio de 2026 - 15:20

La risa nerviosa aparece en el peor momento posible. Al recibir una noticia grave o trágica, como el diagnóstico de una enfermedad o un accidente o al tener una conversación incómoda. En solo segundos, se esboza una sonrisa en la cara que no se puede detener.

Esta reacción sin control, que para terceros puede ser ofensivo o incluso poco empático, puede ser la forma en que tu cerebro lidia con emociones o eventos negativos. En ocasiones, se manifiesta cuando el sistema nervioso experimenta estrés, ansiedad o incomodidad.

Lejos de ser un defecto o una señal de insensibilidad, estudios de la Asociación para las Ciencias Psicológicas señalan que este tipo de risa cumple una función activa de regulación emocional: el cerebro la utiliza como herramienta para manejar momentos que lo superan.

Para profundizar sobre este tema, Diario Usach conversó con Francisca Jaque, psicóloga y académica de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago. De entrada, señaló que "la risa nerviosa no significa necesariamente alegría, burla o falta de empatía".

La profesional acotó que "en muchos casos aparece como una respuesta automática ante tensión, ansiedad, vergüenza o incomodidad. La evidencia disponible muestra que la risa cumple funciones de regulación emocional y social: puede ayudar a disminuir tensión, modular el vínculo con otras personas y entregar una pausa fisiológica y emocional en situaciones difíciles".

La académica Usach indicó que la risa nerviosa debe entenderse como una reacción de regulación emocional más que como una expresión simple de alegría. "Cuando una persona está en una situación incómoda, amenazante o socialmente tensa, puede reírse de manera espontánea porque su organismo intenta descargar activación emocional, disminuir la tensión interpersonal o recuperar una sensación momentánea de control", afirmó.

Francisca Jaque explicó que "la risa nerviosa suele aparecer frente a una activación emocional intensa: ansiedad, vergüenza, miedo, incomodidad o tensión social. No necesariamente indica que algo sea gracioso. Más bien, puede funcionar como una forma rápida de descarga emocional y de regulación del vínculo con otros".

POR QUÉ UNO SE RÍE EN MOMENTOS INADECUADOS

Un ataque de risa, imposible de controlar, en momentos trágicos o bastante incómodos, es algo difícil de descifrar para las personas que viven o son testigos de este hecho tan particular. 

La psicóloga profundizó sobre este tema y explicó que "no toda risa nace de una emoción positiva. Puede haber risas de alivio, nerviosismo, vergüenza, incomodidad o tensión. Desde la neurociencia se ha distinguido entre risa espontánea o emocionalmente impulsada y risa voluntaria o conversacional. La risa espontánea compromete circuitos más automáticos y afectivos, por lo que puede emerger antes de que la persona logre inhibir conscientemente".

¿Podría ser una manera de liberar la tensión o un mecanismo de defensa? La académica Usach comentó que eso es efectivo y explicó que "puede operar como una estrategia automática de afrontamiento o regulación emocional. En vez de interpretar la risa nerviosa como falta de seriedad, es más preciso comprenderla como una respuesta que interrumpe momentáneamente la tensión, permite reorganizar la emoción y puede suavizar una interacción difícil". 

Sobre si es posible que funcione como calmante ante una situación compleja o incómoda, la profesional complementó que "puede funcionar como un calmante parcial. Un metaanálisis encontró que intervenciones que inducen risa espontánea se asocian con reducción de cortisol, una hormona vinculada a la respuesta de estrés".

Por último, destacó que "estudios de neuroimagen muestran que la risa social puede activar sistemas opioides endógenos relacionados con placer, alivio y vinculación social. Esto no significa que reír reemplace el apoyo profesional, pero sí que puede cumplir una función fisiológica y social de alivio".

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