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Investigación

Estudio afirma que el “ghosting” duele más que la ruptura o el rechazo en una relación

A diferencia de un "no" rotundo, la desaparición repentina en aplicaciones de mensajería sumerge a las víctimas en un ciclo de rumiación mental y desorientación difícil de romper.

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  • Diario Usach

  • Jueves 2 de abril de 2026 - 16:34

Conocer a alguien, hablar todo el día y, de la nada y sin previo aviso, esa persona deja de contestar tus mensajes de texto y tus WhastApp. Desaparece de tu vida en completo silencio.

Esta práctica, cada vez más común, es conocida como "ghosting", que es derivado del inglés "fantasma", donde se evita a la otra persona, causando confusión, inseguridad y un impacto negativo en la autoestima de quien lo sufre.

Un estudio de la Universidad Western Ontario reveló que aproximadamente el 65% de los encuestados admitió haberlo hecho, mientras que el 72% reportó haberlo sufrido.

Ante el crecimiento de esta práctica, cada vez existen más investigaciones científicas sobre el ghosting, enfocándose principalmente en el impacto psicológico.

El último lo realizó la Universidad de Milano-Bicocca, titulada "The Phantom Pain of Ghosting", que revela que desaparecer sin dar explicaciones es psicológicamente más perjudicial que un rechazo explícito. 

Según la investigación, liderado por Alessia Telari, Luca Pancani y Paolo Riva, el silencio y la incertidumbre del “ghosting” duele más que la ruptura o el rechazo en una relación. 

El estudio, publicado en la revista Computers in Human Behavior, es la primera en observar estas reacciones en tiempo real en lugar de basarse únicamente en recuerdos o escenarios hipotéticos.

El equipo de psicología utilizó un diseño de "diario" donde los participantes chatearon con colaboradores de la investigación. Tras establecer un vínculo, algunos fueron rechazados formalmente ("no quiero seguir hablando") y otros fueron víctimas de este silencio repentino.

El estudio observó que el rechazo explícito genera un dolor intenso pero puntual, permitiendo una recuperación gradual una vez que se recibe el mensaje. En cambio, el "ghosting" provoca una respuesta emocional más lenta, pero mucho más prolongada y persistente.

La investigación detalló que la falta de explicaciones atrapa a las personas en un estado de confusión y rumiación mental. Mientras que la confusión disminuye rápidamente tras un rechazo directo, se mantiene elevada de forma continua en las víctimas de "ghosting", impidiendo el cierre emocional claro.

Ambos escenarios dañan la autoestima y el sentido de pertenencia, pero esta práctica cada vez más común en el mundo hace que las personas se sientan "invisibles", desconectadas y menos sociables por más tiempo, señala el estudio. La investigación revela que más que una simple pena, se trata de una mezcla de desorientación y erosión del amor propio, marcada por la urgencia frustrada de encontrar una explicación lógica al silencio.

LOS EXPERIMENTOS Y EL GÉNERO

En la primera etapa del estudio participaron 46 adultos que mantuvieron charlas diarias por Telegram con un interlocutor que, sin saberlo ellos, era un colaborador del equipo. Durante los primeros días las conversaciones fluyeron sobre temas cotidianos como viajes o música, tiempo en el que los voluntarios reportaron sus niveles de satisfacción, cercanía y necesidades psicológicas como la autoestima y el sentido de pertenencia.

El punto de quiebre ocurrió al cuarto día, cuando los investigadores dividieron a los sujetos en tres grupos: uno de control que siguió conversando normalmente, otro que recibió un mensaje directo indicando que la otra persona no quería seguir hablando y un último que fue víctima de "ghosting" al dejar de recibir respuestas sin explicación.

Los resultados mostraron que, aunque ambos escenarios negativos provocaron un golpe inmediato a la autoestima y una clara sensación de exclusión, la evolución emocional fue muy distinta. 

Mientras que las personas rechazadas con claridad comenzaron a recuperarse pronto, quienes sufrieron el silencio repentino permanecieron atrapados en una perturbación e incertidumbre mucho más duradera. El estudio, que en una segunda fase amplió el análisis para evaluar el impacto según el género, confirmó que la falta de respuestas impide el cierre psicológico que sí facilita un mensaje de rechazo.

Respecto a la existencia de una brecha de género, el segundo experimento de la investigación amplió el tiempo de observación a nueve días para detectar si hombres y mujeres reaccionaban de manera diferente ante el silencio.

Sin embargo, los científicos concluyeron que el impacto psicológico del "ghosting" es universal. Los resultados fueron consistentes sin importar el sexo de los participantes o el de las personas con las que interactuaban, lo que demuestra que el sentimiento de exclusión y la caída de la autoestima afectan a todos por igual.

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